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Ácido hialurónico: saber más

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Los gestos, los movimientos, el paso de los años…el vivir, hacen que la piel de la cara vaya perdiendo elasticidad, se hace menos flexible y esto altera su simetría y equilibrio. Desde mi primer relleno de ácido hialurónico allá por el 1998, han cambiado mucho las cosas. Ya no hay un único ácido hialurónico plurivalente, ya no nos centramos en rellenar arrugas, ya no se ponen grandes volúmenes  y el menos es más ha conquistado la medicina estética.

Hoy se miran las caras como un todo. Se valora al paciente, sus gustos, su estar, su movilidad, se mira su piel , sus ojos y se valora su belleza individual. Nuestro objetivo: con nuestras armas y nuestras manos,  restaurar la simetría y el equilibrio que ya existían.

¿Dónde y cómo se pone el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una molécula de sintésis, muy higroscópica. Esto significa que se genera en un laboratorio y  que atrae agua allí donde se localiza. Para ponerlo en la piel hay que infiltralo, pincharlo,  y no necesita test de alergia. Al tener que infiltrar, la posibilidad de pinchar un vaso y hacer un hematoma está ahí.

1.- Mejillas.- Es una zona de elección donde aplicar ácido hialurónico para reponer volumen perdido. Se utilizan productos densos y se depositan en profundidad, de esta forma se consigue una reposición natural de volumen.

2.- Labios.- El ácido hialurónico en labios puede aportar, definición, hidratación, volumen, turgencia. El tratamiento puede ser muy versátil y adaptarse perfectamente a las necesidades del paciente. Para labios elegimos hialurónicos elásticos que se adapten al tejido y mejor “quedarse corto que pasarse”.

3.- Entrecejo.- Esta es una zona muy delicada para el relleno con ácido hialurónico.  Dada la cantidad de vasos superficiales que riegan la zona, la embolización de alguno de ellos podría generar necrosis de tejido.

La elección para tratar las arrugas del entrecejo es;  inicialmente parar el movimiento de la zona con toxina botulínica, si el movimiento no está parado, rellenar sirve para muy poco. Si hay que rellenar, tenemos que hacerlo con hialurónicos muy fluidos, poca cantidad  y en superficie.

4.- Patas de gallo.- Otra zona conflictiva para el relleno. En este caso por la cantidad de vasos linfáticos, cuya sola compresión podría generar bloqueo y como consecuencia edema en la zona.

La primera opción también en este caso sería el tratamiento con toxina botulínica. Si tras este tratamiento la corrección no es la deseada, utilizaríamos un ácido hialurónico de muy baja densidad, de aplicación superficial, poca cantidad. Conviene espaciar las sesiones si en la primera no hemos conseguido la corrección deseada. Conocer y mantener los “tempos” de la medicina estética.

5.- Ojeras.- El tratamiento de las mismas requiere un gran conocimento de la anatomía de la zona, gran experiencia y pericia por parte del terapeuta. Es una técnica de experto y avanzada que no se aprende en un curso de dos horas.

¿Cuánto dura el efecto del tratamiento una vez infiltrado?

El ácido hialurónico es una molécula biocompatible y 100% reabsorbible. Esto quiere decir que no necesita test de alergia y el organismo la degrada por mecanismos naturales, utilizando el mismo proceder que con nuestro propio ácido hialurónico.

Su reabsorción es mayor y más rápida en zonas más vascularizadas y móviles, como los labios. Menor en pómulos y ojeras. No obstante va a depender de la capacidad de cada paciente para degradar el ácido hialurónico.

¿Y si no me gusta el efecto? ¿qué hago ?

El ácido hialurónico tiene un “borrador” natural, la hialuronidasa, esta es la enzima responsable de su degradación orgánica.

Disponemos de hialuronidasa de síntesis en nuestras consultas. Esta se pincharía si fuera necesario, ante la aparición de efectos no deseados o inestetismos. Por lo tanto, según esto, podemos considerar el ácido hialurónico como producto de infiltración “seguro“, tiene antídoto.

Mente clara y manos experimentadas son primordiales. Necesario para valorar al paciente, para realizar el tratamiento correcto y, por supuesto, para saber reconocer y tratar a tiempo un efecto secundario, si lo hubiera.

¿Y si no me relleno más?

Generalmente a esta pregunta le sigue otra: ¿se me caerá la cara?. Si nos dejamos de hacer un tratamiento, en este caso un relleno, el efecto lentamente irá desapareciendo por método natural, la hialuronidasa hará su trabajo. A partir del momento en el que el tratamiento deje de ser efectivo, el proceso de envejecimiento seguirá su ritmo natural.

Según mi experiencia siempre queda la mejora. Si todavía te quedan dudas consulta con tu médico estético. Él conoce los diferentes ácidos hialurónicos y su indicación. Te valorará y propondrá tu mejor opción.

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