Carboxiterapia

La carboxiterapia es un procedimiento médico, no quirúrgico, que consiste en microinyecciones localizadas de dióxido de carbono medicinal que se administra por vía subcutánea o intradérmica a través de agujas muy finas.

El CO2 inyectado se distribuye de forma rápida y extensa, provocando una gran vasodilatación a nivel microcirculatorio, de modo que aumenta el flujo sanguíneo en el tejido tratado.
Los efectos terapéuticos del dióxido de carbono pueden resumirse en:

  • Aumento del tono cutáneo.
  • Aumento de la elasticidad cutánea.
  • Aumento del brillo de la piel.

Aumenta la cantidad de oxigeno de los tejidos mejorando la elasticidad cutánea y rejuveneciendo la dermis y la epidermis.

Ésta técnica estimula la regeneración fisiológica de los tejidos.Indicada para la recuperación del óvalo facial, y para recuperar la turgencia de cuello y escote.

Es un tratamiento de elección en aquellos casos en los cuales sea necesaria una mejora de la microcirculación y aumento de la oxigenación de los tejidos:

  • Ojeras de origen vascular, no melánicas.
  • Doble mentón.
  • Patología vascular periférica.
El tratamiento es ambulatorio, se realiza en la consulta y no requiere preparación previa. Tras el tratamiento el paciente se incorpora a su actividad habitual.

Puede utilizarse sóla o en combinación de otros tratamientos de autorejuvenecimiento, radiofrecuencia, mesoterapia y luz pulsada intensa.

La carboxiterapia provoca una oxigenación de los tejidos.

Contraindicaciones:

  • Pacientes con insuficiencia cardiaca o pulmonar importante.
  • Pacientes hipertensos.
  • Fibrosis pulmonar o enfermedades restrictivas pulmonares.
  • Pacientes embarazadas.

La Dra. Determinará el mejor tratamiento en su caso.